Sadaba’s Contemporary Art Center, Saragossa, 2008

Architecture has lost its seriousness. Its artistic component is more accessible and less transcendent. The general public has opinion and judgment. There are two reasons, among others, to explain this phenomenon: its parameters are diluted among many other artistic or technical disciplines and secondly, there is a media revival, over architecture as a consumer product.

In a building of this type is very important to create a brand image that brings these concepts, so that when people talk about that mark knows all behind it, its diversity of activities and disciplines.

This mark must differentiate from any other and one way to do so is to try to achieve recognition of their activity, the architecture of the building or its management model. These differences are constructing what are called temporary monopolies. And every professional, every artist, every company wants to somehow be the only one at any given time, to achieve that monopoly allowing it to become market leader, to be the first.

The gamble on the mark is a challenge that must be addressed from the outset, from the moment you decide to "baptize" the building.

Artefacto is the brand name we are proposing. It is a word used to describe something strange and undefined sin a sweet manner. It is the synthesis of architectural project in its relationship with the castle as it has been already done the Pamplona’s Baluarte or Bilbao’s Guggy, among others.

To operate on Historical Heritage is always controversial, the manager and the architect have to be brave. Our proposal has the optimum balance between a rehabilitation that preserves the spirit and authenticity of a building with character and a contemporary work with the sobriety needed to be timeless.

An exempt tower organizes the art pieces and pedestrian; it connects the outdoor plaza with the interior exhibition spaces through the basement corridor and later on it became a journey that interacts with the fortress. The tower is a new landmark for Sádaba and its surroundings. Rather than compete, ennobles the Castle.

Centro de Arte Contemporáneo de Sádaba, Zaragoza, 2008

La arquitectura ha perdido seriedad. Su componente artística es más accesible y menos trascendente. El público general tiene opinión y criterio. Existen dos razones, entre otras, que explican este fenómeno: sus parámetros se diluyen entre los de otras muchas otras disciplinas técnicas o artísticas y hay un renacer mediático entorno a la arquitectura como producto de consumo.

En este sentido y en un edificio de este tipo, es muy importante la creación de una imagen de marca que aglutine estos conceptos para que cuando la gente hable de dicha marca sepa que detrás existe toda esa diversidad de actividades y disciplinas.

Esa marca debe procurar diferenciarse. Un modo para ello es intentar lograr reconocimientos a su actividad, a la arquitectura del edificio o a su modelo de gestión. Esas diferencias hacen construir lo que se denominan monopolios temporales. Y todo profesional, todo artista, toda empresa, desea de alguna forma ser el único en un momento determinado, conseguir ese monopolio que le permita constituirse en líder en el mercado, ser el primero.

La apuesta por la marca es un reto que hay que plantearse desde el inicio, desde el momento en el que se decide “bautizar” el edificio.

Artefacto es el nombre de marca que proponemos, es una palabra utilizada para referirse a algo extraño e indefinido de manera cariñosa. Es la síntesis del proyecto de arquitectura en su relación con el Castillo como ya han hecho el Baluarte de Pamplona o el Guggy de Bilbao.

Intervenir en el patrimonio histórico es siempre polémico, el gestor y el arquitecto tienen que ser valientes. Nuestra propuesta tiene el balance óptimo entre una rehabilitación que conserva el espíritu y autenticidad de un edificio con carácter y una obra contemporánea con la sobriedad necesaria para que sea atemporal.

Una torre exenta organiza el acceso de las obras de arte y del público; conecta en planta sótano con el interior del Castillo donde se adapta un volumen con los espacios expositivos, en un recorrido que interactúa con la fortaleza. La torre es una nueva referencia en el paisaje. En lugar de competir, pone en valor el Castillo.