As an exportable model for Mangalia (Romania), we studied Bilbao city.

Appealing to the foreign or local tourist is a direct consequence of increased place awareness. The effect of an architectural catalyst can be measured in terms of the amount of visitors that arrive at a given destination every year. As demonstrated by the urban revitalization process of Bilbao, a significant increase in the flow of visitors of any medium-sized city has many far-reaching implications.

The city of Bilbao has an urban population of 400,000 inhabitants, reaching 1 million in the greater metropolitan area. In 1997, following the completion of a number of key urban redevelopment initiatives that included the construction of the Guggenheim Museum, the city saw a dramatic increase in its number of visitors. The museum alone attracted one million visitors during its first year of operation, more than doubling the most optimistic forecasts. This figure represented more visitors than all the other Guggenheim locations combined.

Last year the first comprehensive studies of what was called “the Bilbao Effect” were published. The reports revealed the following:
-The direct economic gain from the visitor flow to Bilbao between 1997 and 2000 was estimated at 600 million euro and projected to stabilize at 150 million euro per year until 2003.
-This figure represents 90 million euro of tax revenues generated by the city in three years vs. an initial public investment of 84 million euro.
-An 18% decrease in hotel vacancy rates.
-A 25% yearly (on average) increase in the number of visitors
-Creation of 9,000 jobs
-A 25% increase in the average housing price per square meter, resulting in a strong impulse in the regeneration of various inner-city areas.

Como modelo exportable para la ciudad de Mangalia (Rumanía), estudiamos uno de los mejores referentes en regeneración urbana en ciudades de costa, Bilbao.

El efecto del que se deriva el flujo de visitantes o turistas locales es una consecuencia directa del aumento de la “conciencia del lugar”. El efecto de un catalizador arquitectónico puede ser medido en función de número de turistas que se registran en un destino particular cada año. Tal y como viene siendo demostrado por el proceso de revitalización urbana de Bilbao, el aumento significativo del flujo de visitantes de cualquier ciudad media tiene implicaciones de gran alcance.

La ciudad de Bilbao cuenta con una población urbana de 400,000 habitantes, alcanzando el millón en su área metropolitana. En 1997, tras la ejecución de varios proyectos clave de revitalización urbana (incluyendo la construcción del Museo Guggenheim), la ciudad registro un ascenso dramático en el número de visitantes. Tan sólo el museo contabilizó un millón de entradas en su primer año de operación, más del doble de las proyecciones más optimistas.

En 2000 se publicaron los primeros informes que dan cuenta de lo que se ha dado en llamar el “efecto Bilbao”. En ellos se apunta los siguientes resultados:

-El beneficio económico directo generado por el flujo de visitantes a Bilbao entre 1997 y 2000 se estima en 600 millones de euros y se proyecta estabilizar en 150 millones de euros por año hasta 2003.
-Esta cifra representa unos 90 millones de euros e beneficios fiscales generados por la ciudad en tres años, frente a una inversión pública de 84 millones de euros.
-Un incremento del 18% en la tasa de ocupación hotelera.
-Un incremento medio anual del 25% en el número de turistas.
-Creación de 9,000 puestos de trabajo.
-Un incremento del 25% en el precio de la vivienda, proporcionando un fuerte impulso a la regeneración de varias zonas en el corazón de la ciudad.

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